MIRIAM MAZOVER  |  Fundadora y Directora Académica        

Claves para salir de la rutina

Edición de Julio – Publicado en Revista Expertas –Opinión de: Cristina Castillo

¿Estás aburrida del ritmo cotidiano? Es momento de tomar cartas en el asunto y darle un giro a todos tus días.

Suena el despertador, te levantás y llevás a los chicos al golegio. Vas a trabajar, volvés y ayudás a tus hijos con la tarea. Después llega el momento de bañarlos, preparar la comida, planchar y finalmente dormirlos. Al día siguiente suena el despertador y vuelve a suceder lo mismo.  Tu rutina diaria se impone y otra vez más entrás en el mismo círculo autómata. Entonces en este marco te resulta casi imposible no convertirte en esclava de la rutina. Entonces en este marco te resulta casi imposible no convertirte en esclava de la rutina. ¿Cómo hacer para lidiar con ella y no sentirnos abrumadas?

 

En principio habría que definir qué entendemos por rutina, ya que no es buena ni mala por sí sola. Una rutina puede organizar y armar cierta lógica para el trabajo, el deporte y muchas otras actividades. La dificultad aparece cuando esa rutina no se vive como organizadora y se transforma en una carga aplastante y único soporte de la vida cotidiana”, explica Cristina Castillo licenciada en Psicología y docente de la Institución Fernando Ulloa.

Desestructurarse

Es fácil acostumbrarse y aferrarse a la rutina ya que organiza y da seguridad, aun cuando se la padezca por considerarla aburrida. La clave es tener flexibilidad, no excederte en tu planificación y animarte a experimentar cosas nuevas cuando sientas que esa rutina te agobia y te pesa. Según Castillo, el signo principal de que una rutina “pesa” demasiado es la aparición del “aburrimiento”. “En caso de que este aparezca, lo mejor es replantearte qué querés hacer, evaluar las posibilidades de cambio, y si no son realizables en lo inmediato, organizar aquellas pequeñas modificaciones que hagan más sostenible lo cotidiano. Pensar qué pequeño movimiento es posible llevar adelante y sostener puede ser un primer paso importante”, aclara Castillo.

Pero como mujeres que somos y con tantas responsabilidades diarias que tenemos, a veces sentimos que corrernos de la rutina es imposible. Sin embargo, para Castillo esto se puede lograr.Las responsabilidades de las mujeres son variadas y distintas en este tiempo, y muchas veces sostenidas desde mandatos culturales. Comenzaría por preguntarme cuáles son las responsabilidades posibles de compartir, cuáles no y armar una estrategia a fin de poder sostenerlas entre ‘varios’ –hijos, hermanos, marido, familia-. De esta forma, evitaría que las responsabilidades se transformen en rutinarias”. 

Otro factor importante que entra en juego al momento de quedarnos en esta situación de aparente “confort” es el miedo a cambiar, tomar riesgos y perder el control. ¿Cómo hacemos para encontrar un equilibrio que nos permita ser felices? No hay recetas mágicas, lo que tenemos que tener en cuenta es que el aburrimiento opera como indicador de que algo está funcionando como rutina no grata. Sin embargo, es preciso tener en claro también que todo lo nuevo produce temor  y muchas veces rechazo, ya que es desconocido. En un primer tiempo, hasta es esperable que esto suceda. Sólo es cuestión de animarse.

Citas de reflexión

La única subversión que el psicoanálisis propone es la del sujeto cuando asume su deseo.

Fernando Ulloa

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