MIRIAM MAZOVER  |  Fundadora y Directora Académica        

¿Impossible is nothing? Cuando el exceso es la regla

Son frecuentes en la actualidad problemáticas que surgen como consecuencia de comportamientos que están regidos por el exceso. Desde el psicoanálisis, proponemos un posible abordaje que luego explicaremos.

Sobre el exceso y la excepción: paradojas

Exceso y excepción no son sinónimos, sin embargo, poseen más similitudes de lo que a simple vista se puede pensar.

En algunos casos, el sufrimiento de las personas deriva de la ausencia de límites, que se reflejan en la mayoría de los casos en no poder controlar los excesos. Una de las formas que hallamos para resolver esta dificultad es hacer uso de lo que solemos denominar excepciones.

Cuando hablamos de exceso, como arriba fue mencionado, nos referimos a un accionar compulsivo que surge cuando se supera una barrera, un límite. En todos los casos, remite a algo que está por fuera de la media. Lo que observamos que se pone en juego, es un plus que ejerce una tensión en la persona que comete el accionar abusivo.

Por otro lado, podríamos definir a la excepción como aquello que se aparta de la regla general, en este sentido también ocurre con lo excesivo; ambos se salen de la media. Sin embargo, en algunos casos, la excepción puede ser usada como un medio para evitar cometer excesos. Por ejemplo, el famoso “permitido” de una dieta alimentaria. Comer algo que se haya por fuera de lo pautado en el régimen nutricional, permite en muchas ocasiones poder sostener la dieta.

Ahora bien, si la excepción pasa a ser la regla y no un “permiso eventual”, termina convirtiéndose nuevamente en el exceso que tanto queríamos evitar, anulando de este modo todo el esfuerzo de sostener una dieta en tan sólo unos minutos, entre tantos ejemplos.

La dinámica del exceso

Cuando observamos la dinámica generada en el exceso, pareciera que para el sujeto nada es imposible. De este modo, se entiende como se pueden imponer socialmente slogans como el reconocido “impossible is nothing”.

El exceso está instalado en la sociedad, y abarca múltiples aspectos, nos demos cuenta o no. Algunos ejemplos son: las compras compulsivas, la ludopatía, comer en exceso, etc.

¿Qué propone el psicoanálisis?

Desde el psicoanálisis, podemos entender el exceso como uno de los casos en donde está obstruida en la palabra, debido a la dificultad del individuo de poder expresar conscientemente aquello que lo angustia. A través del trabajo del profesional y del paciente, en un tratamiento psicoterapéutico se abre un sinfín de posibilidades que le permiten al sujeto romper con la opresión del síntoma y reconducirse hacia una posición deseante.

Dicho movimiento implica reconocer que algo siempre va a faltar, será esta carencia la que renueve el genuino deseo, que no es compulsivo, porque al admitir la falta el sujeto encuentra el límite. Entonces, no querrá consumirlo todo, comer hasta reventar, o perder todo el dinero en el juego, etc.

A partir de la escucha, la terapia le permite al sujeto acceder al cuestionamiento de su accionar compulsivo y perjudicial. El motor de la cura es el discurso de quien consulta y la presencia y posición del analista para acompañar este recorrido.

 

Autor: Julián Nazareno Abraham

Psicólogo con orientación en Clínica de Desarrollos y Dispositivos. En este momento cursa el segundo año del Posgrado de Psicoanálisis en Adultos en la Institución Ulloa (2016-2018). A su vez, se encuentra cursando la Diplomatura de Psicoanálisis y Filosofía por la U.C.E.S. (2017) También brinda atención clínica a adultos en el ámbito privado. Contacto: juliannabraham@gmail.com

 

Citas de reflexión

La única subversión que el psicoanálisis propone es la del sujeto cuando asume su deseo.

Fernando Ulloa

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