MIRIAM MAZOVER  |  Fundadora y Directora Académica        

El “destino” y la repetición

La repetición es uno de los principales temas  por los cuales los pacientes  llegan al consultorio, se presentan angustiados y  preguntando por aquello  que se les repite. Por eso, mi experiencia en la clínica psicoanalítica me ha enseñado a tener siempre presente el concepto de repetición.

Ahora bien, ¿Qué es la repetición?

Lo que se repite, es aquello que le sucede al sujeto en un periodo de su vida y se le vuelve a repetir, sin que él sepa cómo salir de esa repetición. Puede ser que lo que se repita sean síntomas físicos, actitudes, situaciones o relaciones.  Estas repeticiones pueden generar en el sujeto angustia y sensaciones de estar encerrados en un mismo ciclo.

Porque el síntoma es la repetición

Podemos pensar lo reprimido como aquello que el sujeto no pudo procesar en su momento.  En algunas ocasiones, algo que resulta no soportable, la psiquis lo reprime levantando un mecanismo de defensa. ¿Para qué repetimos?  Repetimos para que eso que esta reprimido no vuelva, siendo los distintos síntomas formas de no recordar. Esto nos protege para no ir al lugar doloroso. Cabe destacar que el sujeto no hace esto de manera consciente, aquí operan procesos del inconsciente.  

Entonces, lo reprimido genera un desequilibrio en la psiquis, que puede ser compensado a través de los síntomas repetitivos.  

Repetición sintomática

La repetición sintomática puede suceder en el mundo de las ideas, ya que muchas veces los sujetos crean distintos tipos de pensamientos para no pensar en aquellas ideas o recuerdos que le provocan angustia o miedo.  Al ocuparnos de esta manera, evitamos pensar en aquello que nos daña.

Otra manera que tiene para expresarse el síntoma,  es a través del mundo exterior, es decir que esta construcción sintomática, ya no aparece ni en las ideas ni en el cuerpo, sino aparecerá desde afuera volviendo al sujeto como algo desconocido.

Las cuestiones que no podemos elaborar en algún momento de la vida, en especial en la niñez, las  guardamos en un cajón. Algún episodio puede hacer revivir eso que quedo encajonado, es decir reprimido. Toda esa situación genera un proceso, que será en el cuerpo o en la  mente, de distintas formas de repetición para que el sujeto pueda continuar con su vida.

La repetición y la terapia psicoanalítica

Como analistas, intentaremos llegar a “eso” que al sujeto le hace repetir. Un análisis comienza para poder entender y elaborar el origen de sus angustias.

Al entender las causas, no sólo se alivian los síntomas, sino que fundamentalmente cortamos con lo que comúnmente se confunde con el “destino”. Muchas veces hemos escuchado, por ejemplo: “pobre, tiene el mismo destino que su madre, todos sus maridos la maltratan” o “que destino maldito el de esa familia, todos quiebran económicamente”, etc.

Si analizamos la repetición para entender su causa, cortamos con lo que en el psicoanálisis se denomina compulsión a la repetición, que hace mención a aquello que no puede dejar de repetirse y que comúnmente se llama destino.

 

Autora: Giselle Mariana Padula

Licenciada en Psicología. Cursó el Posgrado en Clínica de Adultos de la Institución Fernando Ulloa. Ejerció prácticas profesionales en el Hospital Neuropsiquiatrico Braulo Moyano y en el Centro de Asistencia Terapéutica La Tercera. Actualmente se desempeña en consultorio privado y en la Institución Fernando UIloa, brindando atención a pacientes adultos y adolescentes. Contacto: gisepadula@gmail.com

 

Citas de reflexión

La única subversión que el psicoanálisis propone es la del sujeto cuando asume su deseo.

Fernando Ulloa

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